El Molín Que Da Luz: gastronomía con alma

Brillar. Eso es lo que consiguen en El Molín Que Da Luz, donde su luminiscencia va mucho más allá del nombre. Porque no estamos sólo ante un restaurante con una buena propuesta gastronómica (que la tiene excelente), sino ante un rincón repelto de detalles, buen gusto y sonrisas.

Hace un suspiro que abrió sus puertas (el 5 de agosto de 2019), pero lo ha hecho con el éxito que después de conocerlos sé que se merecen. En su coqueto local no puedes dejar de mirar a uno y otro lado: todo está repleto de esos pequeños detalles que marcan la diferencia, y que hacen de un espacio normal uno de esos lugares a los que quieres volver. En eso, sus propietarios Alejandro y María también tienen mucho que decir. Alejandro porque cocina unos platos con los que te chupas los dedos, y María porque te recibe tras la barra con su mejor sonrisa, consiguiendo que cada cliente se sienta especial.

 

Pero lo mejor de todo es que sus platos no desmerecen para nada todo lo demás. Nada más entrar  nos pedimos un vermú (somos auténticos fans), y pedimos a María que nos recomendase uno. No sé cuál era, pero sí que estaba buenísimo, y que nos lo sirvió acompañado de un chupito de ciruela (creo recordar), que el maridin se tomó de un trago.

Ya en el comedor (bonito a rabiar), fuimos a lo fácil y nos decantamos por el menú. De primero ensalada de quesos, un plato sencillo, pero muy rico. Y de segundo, merluza con salsa de ajo negro para el maridin (que yo también probé y estaba espectacular), y algo que nunca falla para mí: patatas con huevos y jamón ¡para chuparse los dedos! (las patatas eran tipo gajo, y me podría haber comido kilos). De postre, yogurt griego con frutos rojos, fresquito y muy sabroso.

Y después de esta visita, sí o sí habrá otra. No puedo perderme por nada del mundo sus baos de pitu caleya, la tempura de verduras con langostinos y su tarta de queso. ¡Pocas veces he visto algo con mejor pinta!

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En Bobes (a tan sólo unos minutos de Lugones), El Molín Que Da Luz es el mejor ejemplo de la gastronomía con alma. Si quieres comer bien cerca de Oviedo es un sí rotundo. ¿A qué esperas para visitarlos?